en la orilla lo que queda

Hoy el agua está más cristalina,
un pez me vino a despedir
en mi último día,
en el último desnivel
antes de que termine
su ecosistema y empiece
el mío.

La arena se enfría mucho más rápido
que el agua, que retiene el calor de todo
el día y se aclimata cuando
ya es muy tarde y
nadie quiere meterse.

El chico con el que nos miramos
toda la mañana en la playa y que
después me saludó con un gesto
de mano cuando me vio lavándome
los pies con torpeza en la ducha
al lado de la pileta no sabía que
hoy es mi último día de vacaciones;
era la primera vez que nos veíamos,
ojalá el pez le avise.