algo de esto podría reanudar las cosas

leo poemas de amor en el exilio
en un fanzine rosa y hueso 
impreso en risografía y me dan
ganas de golpe de
escribirte un poema contarte
que hoy a la noche cuando me drogue
en la fiesta electrónica
cuando baile mucho y fuerte
voy a pensar en vos
voy a salir sin bañarme
para llevarte conmigo
en forma de transpiración
que se secó y se recicló
y se secó y se recicló
y se secó
voy a ir con un rodete
voy a dejar que se desarme,
ese es mi look favorito
me siento más poeta así
un poco desordenada
ilusionada y apurada
por llegar a lugares
de los que me voy
a querer ir rápido.

quiero poner una embajada
en tu misma manzana
preguntarte cosas en el aire,
"luz y fuerza" y
"orden y progreso"
son mis sintagmas favoritos
después de "me gustás",
"quiero verte",
"estoy yendo" y
"vos no necesitás bombachas lindas".

mi mejor amigo duerme 
en el sillón al lado mío
me escucha entre sueños
y ruidos de él
hacemos lo que podemos
doy vueltas hasta que
me acomodo como un gato
en la alfombra marroquí
con simbolitos texturados
de colores mesopotámicos,
una paleta que no es latina ni ahí

pienso que debería
expandir las posibilidades,
diversificar el riesgo,
tener un plan, 
activarlo cuando no pueda
respirar hondo aunque lo intente
y baje la cabeza
y la esconda entre las rodillas
por si es la presión otra vez
por si otra vez me olvidé de ser
mediadora entre cuerpo y mente
se desmadró el asunto de la ansiedad
no quiero nombrarla pero tiene eso:
es difícil de explicar
tener el único micrófono desactivado
en una conversación masiva
donde se vota sobre tu futuro.

pienso que debería
darles más amor a mis amigues,
a mis hermanas
a mis mapadres,
pero antes quería preguntarte
¿cuánto pasa entre que 
pensás en mí
y pensás en mí?
lo del medio es importante.

le acaricio la mano dormida
alejo sonríe apenas 
una curvatura generosa y esmerada
se tapa con la manta decorativa
el aire le da directo
hace frío artificial ya
pero nadie lo apaga
ecualizamos el clima interno
con el clima de interior
afuera no sabemos qué hay.

somos animales que vivimos
más o menos cerca
en un mismo bosque
que no conocemos
pero sabemos cuánto dióxido
de carbono produce
y cuántos miles de dólares
vale eso,
sus ronquidos suaves se filtran
justo en el cambio de compás.

¿dónde entra el tiempo en todo esto?
entre nosotros en mi cama
cuando me pediste 
que no te hablara más
no entendí si por un rato 
o hasta mañana,
ahí está,
el tiempo,
portero de la distancia:
elige cuánto dejarla entrar
cuánto hay antes
cuánto hay después.

el tiempo en la música,
en si bailamos o no,
en nuestros cuerpos,
en el tamaño decreciente 
de la marca de la vacuna 
en tu brazo,
en mi altura incómoda 
y lo que aguanto en puntitas de pie
cuando nos damos un beso,
en lo poco que dormimos juntos,
en lo mucho que falta,
en que esto recién empieza,
en que puede estar por terminar,
en el medio, 
en el silencio,
quién va a hablar primero
y cuándo
cuándo
cuándo.